Asmodeo

El Demonio de la lujuria

Asmodeo es un demonio conocido comúnmente por aparecer en el Libro de Tobit o Libro de Tobías, que no forma parte del Antiguo Testamento protestante ni del judío, pero sí del canon católico. También es mencionado en el Talmud y en los tratados de demonología. Su origen se halla en la religión mazdeísta (Zoroastrismo) de los persas.

Probablemente, llega al judaísmo durante el tiempo en el que este pueblo se halló bajo la dominación persa (s. VI a.C) y más tarde, parece que hacia el siglo II, pasaría al cristianismo.

 

En la Biblia

En el Libro de Tobit, Asmodeo se enamora de Sara, hija de Raguel, y cada vez que aquella contrae matrimonio, mata al marido durante la noche de bodas. Así llega a matar a siete hombres, impidiendo que consumen el matrimonio.

Más tarde, Sara se promete a un joven llamado Tobías, hijo de Tobit. Éste recibe la ayuda del Rafael arcángel, el cual le enseña cómo librarse del demonio. De este modo, Tobías toma un pez y le arranca el corazón, los riñones y el hígado, colocándolos sobre brasas. Asmodeo no puede soportar los vapores así desprendidos, y huye a Egipto, en donde Rafael lo encadena. No se sabe más de la suerte que corre este demonio, pero se le presenta como símbolo del deseo carnal.

 

En la tradición judía

En el Talmud, Asmodeo no parece ser una criatura tan maligna como en otros libros, sino que relata historias sobre su trato con el rey Salomón. Al parecer, Salomón llegó a atrapar al demonio y lo obligó a construir el Templo de Jerusalén. En otra leyenda, Asmodeo y Salomón se cambiaron el uno por el otro durante varios años. En otra Asmodeo es presentado como el rey de todos los demonios, similar al concepto cristiano de Satán, y como amante de Lilith después de que ésta abandonara a Adán.

Asmodeo y Samael son unos de los nombres que se le da a Lucifer tras tentar a Eva con el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, tras su caída se emparejó con Lilith, la primera mujer de Adán y con ella engendró miles de demonios. En ocasiones se atribuye a Asmodeo la paternidad del mago Merlín.

En la Edad Media, cuando se quería asociar los 7 pecados capitales con sus “demonios responsables”, se le indicó como el demonio de la lujuria.

 

Demonio de la lujuria

Asmodeo es concebido como el demonio responsable de pervertir los deseos sexuales de los humanos, de motivar la voluptuosidad y hacer que las almas, dantescamente hablando, sean condenadas al Segundo círculo del Infierno. Para el papa Gregorio el Grande perteneció en su pasado angelical a la Orden de los Tronos y en el Renacimiento fue visto como el príncipe de la lujuria dentro de los llamados “siete príncipes del infierno”, categoría en que cada príncipe representaba un pecado capital.

 

Etimología y origen

Su origen pertenece al Mazdeísmo persa: allí el demonio servía directamente al mal principal (Angra Mainyu), conocido por nosotros como Lucifer. Era sin embargo un demonio distinto de aquel que nos legó la tradición judía: era un demonio de la ira, lo cual ha quedado reflejado en el hecho de que el nombre “Asmodeo” se deriva de “ashma-daeva” en el idioma avéstico, palabras que se traducen como “demonio de la ira”.

Esta entidad es conocida en distintas culturas, razón por la que tiene varios nombres como: Chammaday, Asmodeus, Asmodaios, Asmoday, Ashmadia, Asmodée en francés, y Asimodai en rumano, entre otros más. Shakespeare escribió sobre él abreviando su nombre a “Modo”.

Asmodeo fue incorporado al judaísmo como un espíritu malvado en el Talmud y en los textos de la construcción del Templo de Salomón, donde es descrito como “la criatura del juicio” aunque también es el responsable de crear la música, el drama y la danza.

Nada mejor para mostrar el rol de éste demonio que las palabras que el mismo profiere en el Testamento de Salomón:

“Soy llamado Asmodeo entre los mortales, y mi negocio es conspirar contra los recién casados de modo que no se conozcan. Yo los quebraré con varias calamidades. Me arrebata la belleza de las vírgenes y anhelo sus corazones…Yo transporto a los hombres a los lapsos de la locura y el deseo cuando ellos tienen sus propias esposas, así ellos las abandonan y se escapan de día y de noche con otras que pertenecen a otros hombres, con el resultado de que incurren en el pecado y caen en actos criminales.”

En el folclor judío, Asmodeo era el hijo de un hombre mortal y del ángel de la prostitución (Naamah), escritos dicen que su padre era Adán y que lo concibió mientras estaba casado con Lilith. De acuerdo a los textos del año 100 y 400 a. C., el origen del demonio dice: “Yo nací de la semilla de un hombre y un ángel.” Dentro de las fábulas hebreas, Asmodeo es el demonio de la ebriedad y lujuria, el que disfruta de estrangular a las novias en su noche de bodas dentro de la recámara nupcial, evitando así que consumen su amor.

Durante el siglo XIX, parejas en varias regiones de Francia, Alemania y los Balcanes siguieron el ejemplo de Tobías y Sara, esperando tres días luego de la noche de bodas para efectuar la unión carnal. Mas estuvo el caso de los esposos franceses, los cuales pagaban un diezmo a la Iglesia para tener permiso y obviar esa regla.

En los textos hebreos, Asmodeo era miembro de los ángeles serafines, la jerarquía más alta en el Reino del Cielo. En el contexto de la historia del Cristianismo, este demonio era adorado por las brujas de la Edad Media, razón por la que en 1617 se lo acusó de poseer a las monjas de Loudun en el pueblo de Poitiers Francia. Dentro del libro mágico Lemegeton, Asmodeo es descrito como una entidad cuyo rostro (uno de sus rostros, mejor dicho) y torso son de un humano, además de que cabalga un dragón portando una lanza y tiene tres cabezas: una de carnero, un toro y un ogro, figuras todas asociadas comúnmente con lo licencioso.

En el Diccionario Infernal escrito por Collin de Plancy, Asmodeo también tiene piernas de gallo, un ave conocida por su vigor sexual, además posee una cola de serpiente y cabalga un león con cuello y alas de dragón, criaturas que están asociadas con el deseo y venganza. El demonólogo holandés Johann Wier, lo describió como “el banquero de la mesa de bacará en el infierno” y también el que controla todas las casas de apuestas en la Tierra. Para invocarlo, el hechicero debe tener la cabeza descubierta como señal de respeto hacia el demonio, de lo contrario el demonio lo engañará. Si la invocación está bien realizada, Asmodeo entregará un anillo con propiedades mágicas y llevará al invocador a un tesoro escondido.

De acuerdo con el texto La llave menor de Salomón, Asmodeo está en el rango 32 de la lista de demonios poderosos, más todas las observaciones concuerdan con su trabajo de fomentar el deseo carnal. También en ese libro se describe la reunión que Salomón tuvo con el demonio, en el que el poderoso monarca lo interrogó severamente y Asmodeo le dijo que su reino sería dividido. Así mismo se revela que Asmodeo fue vencido por el ángel Rafael y que el demonio detesta al agua y a las aves porque le recuerdan a Dios.

Los estudios de Sebastián Michaelis sobre el texto antisatánico de 1486, el Malleus Maleficarum, ponen a Asmodeo como el demonio de la lujuria, cuyo poder es más fuerte en el mes de noviembre. Sin embargo, otros expertos en demonología dicen que su signo zodiacal pertenece a Acuario y que se presenta durante 30 de enero y 8 de febrero.

En el infierno Asmodeo comanda 72 legiones de demonios bajo el servicio del emperador Lucifer. Teólogos cristianos comparan a Asmodeo con Abadón, y para muchos autores este demonio es el príncipe de la venganza y el protector de los homosexuales masculinos, debido a que dicha naturaleza sexual era vista como una forma de seducción por parte de las fuerzas demoníacas.

 

Poder infernal

Para corromper al humano incitando a que se lo invoque, Asmodeo entrega anillos que están influenciados por los astros. Los humanos que los portan ganan la habilidad para hacerse invisibles. Le da saber dónde hay tesoros escondidos. Finalmente el demonio puede instruir al hombre en el arte de la geometría, aritmética, astronomía y artes mecánicas.

Exorcizar un cuerpo poseído por Asmodeo no es una tarea fácil, pues el clérigo debe saber su nombre real para que sus palabras tengan efecto.

 

Demonio sin tiempo

En el escrito The Devil on Two Sticks, su autor Alain-René Lesage presenta a Asmodeo como una persona atractiva con buenos modales y una personalidad encantadora. En el texto el demonio en forma de humano cojea de una pierna herida cuyo origen estaría en su caída del cielo.

En el conocido juego de mesa Calabozos y Dragones, Asmodeo aparece como un malvado y poderoso príncipe de los nueve infiernos. Este demonio ha hecho su aparición en la popular serie de televisión Charmed y en la película Gabriel en el 2007; en ésta última, el actor que interpreta a Asmodeo lo presenta como un narcisista.

Asmodeo es una entidad real y no un simple nombre o un ser simbólico. Las razones de aquello las veríamos sobre todo en lo siguiente:

En esencia, en todos los textos que se ha hablado de él se dice lo mismo.

Aparece en los textos de la construcción del Templo de Salomón.

En el siglo XVII estuvo ligado a un caso de posesión en Francia.

Aparece de forma uniforme, en todas se lo menciona como demonio, en una fuente de gran importancia como la Biblia, a diferencia de casos como el de Leviatán que en unas partes de la Biblia se lo presenta como una bestia y en otras como un demonio.

Por último sabemos que estamos en una época de abundantes divorcios: así que, si Asmodeo existe, podemos pensar un tanto en tono de broma que éste señor demonio está en el apogeo de su poder.

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