Tiempo de actuar

Ayudando a los nuestros – un ejemplo a seguir

Por: Marian Sánchez

El Covid-19 no solo ha traído miles de muertos, destrozado la economía en todo el mundo, entre otros perjuicios, sino también por el otro lado de la moneda ha movilizado a miles de organizaciones de ayuda, gobiernos e iniciativas privadas a ponerse en acción de diferentes formas y extender la mano a los que más necesidad están atravesando, debido a la pandemia.  En esta entrevista conoceremos a Jessica Aliaga Froelke, originaria de Perú, organizadora de una recaudación para ayudar a los sectores más necesitados de su país de origen.

Hola Jessica gracias por aceptar esta entrevista. 

¿Cuál es tu actual ocupación?

Soy una especialista en reparación de créditos en Hispanic Solutions Group.

¿Actualmente te hemos visto muy involucrada en diferentes actividades de la comunidad latina en Minnesota, por qué?

Para mí es una obligación moral poner mi granito de arena. Nuestra comunidad no solo está olvidada, está explotada, ignorada y este problema ha puesto en evidencia cómo a pesar de que somos la comunidad que mueve en gran parte la economía del país estamos siendo oprimidos. Cuanta gente se quedará sin ningún tipo de ayuda, ayuda que por derecho les corresponde, suena como si pidiéramos limosnas, pero es un derecho innato para nuestra gente. 

 Entre tus más recientes iniciativas sabemos que formaste una organización para ayudar a personas afectadas por la pandemia en Perú. Ayúdanos a entender de qué manera la pandemia está afectando en Perú a diferencia de Minnesota

Es lamentable que casi no queda ni un rincón del mundo que no esté afectada por esta pandemia, cuando empecé a recibir información del impacto socioeconómico del Perú, al entrar en estado de sitio, francamente me alarme por que el 70% de la economía es informal, a diferencia de vivir en este país, no existe como en nuestros países un banco de comida, ayuda o préstamos para los independientes o seguro de desempleo. Allí la situación es alarmante. Muy a pesar de todos los esfuerzos que pueda estar haciendo el gobierno, estamos hablando de una situación en la que la gente perderá todo lo poco que tenía. 

¿A quién buscas ayudar?

A zonas altoandinas de extrema pobreza  

¿Qué tipo de ayuda proveen?

Estamos distribuyendo canastas familiares con artículos de primera necesidad: La canasta consiste en 5 kilos/ 11 libras de arroz, 3 kilos/6 l de azúcar 2 botellas de aceite, 5 latas de leche, 4 latas de atún, 2 kilos de fideos. 1 kilo de frijol que tiene un costo de $25.00 dólares americanos, para darte una idea. Nuestro principal objetivo es entregar a 1000 familias que muestren banderas blancas (De esta manera simbolizan el hambre en Perú). 

 ¿Qué tipo de ayuda recibes en Perú, para implementar efectivamente la ayuda?

Contacté con amigas del colegio y empezamos a reclutar voluntarios, mi padre del cual heredé este espíritu de acción contactó al ejército para la distribución, protección y organización logística. Luego no faltan voluntarios que se ofrecen con diferentes tipos de ayuda. Por ejemplo, hubo una persona que prestó su local para empaquetar los productos. Contacté con mayoristas que me dieron los productos a buen precio y me permitieron enviar en dólares pues el tipo de cambio que el banco me pagaría a moneda local sería mucho menos. 100 canastas a $25.00 dólares por la canasta. Se hizo un empadronamiento de 2 zonas de extrema pobreza y se coordinó con el comunero del área. Al inicio se presentó el problema para tomar las medidas para que las voluntarias estén debidamente protegidas contra los contagios, y ahí si casi paramos todo, pues de ninguna manera quería ni podía exponerlas, pero felizmente solucionamos el problema comprando materiales de seguridad que cubrían el cuerpo completo que fue solventado por las voluntarias. Resuelto este problema, luego tuvimos que obtener los permisos de salidas – tienes que tener un permiso debido al toque de queda, de lo contrario te llevan a la cárcel. Puedes comprar 1 por familia hasta el mediodía.

Fue así que el sábado 1 de mayo, con la ayuda del ejército, ¡se dispuso a realizar las entregas por fin! Entre las anécdotas déjame compartir con ustedes que hubo una anciana ciega que caminó 2 kilómetros para recoger sus víveres, pues había escuchado que llegaríamos con la ayuda. La experiencia que vivieron las voluntarias en Perú fue extremadamente emotiva y se sienten muy emocionadas. Creo que nunca lo olvidarán, lo que los alcaldes no pueden hacer en 2 meses lo hicimos en menos de una semana.

Creo que creamos la logística para que todo camine bien. Se convocó a voluntarios, pues hay mucha gente que quiere ayudar no necesariamente con dinero. Hubo tanta disponibilidad que se organizaron de tal manera que ya existe un escuadrón de voluntarios listos para la próxima ronda, con todas las previsiones necesarias para evitar el contagio.

¿Qué necesidades están cubriendo que otros organismos no pueden?

Creo que la necesidad más inmediata es comida. Como te dije antes, lamentablemente las organizaciones y el gobierno no dan abasto. Esto es lo que me impide quedarme sin hacer nada al respecto. 

¿Cuán complicado es implementar una iniciativa de este tipo a larga distancia?

Ahora la tecnología simplifica mucho. Cuando tienes el impulso y el verdadero deseo de hacer algo de todo corazón las cosas se dan.

¿Por cuánto tiempo crees que sea necesario seguir operando?

Estoy consciente que esta iniciativa es solo un alivio, siempre he comulgado con la idea de que a la gente hay que enseñarle a pescar y no simplemente darle el pescado. Hace tiempo vengo planeando una idea de cómo hacer que la gente tenga ingresos. Para lo cual estamos considerando en armar cooperativas de auto ayuda. Conociendo a mis paisanos ellos quieren trabajar. Ahora nos toca innovar, ese será nuestro próximo paso.

¿Qué te impulsa a tomarte el tiempo de organizarlo, financiarlo he implementarlo?

Simplemente el hecho de saber que personas como tú y yo están pasando hambre. Pensar en la incertidumbre de su futuro, lamentablemente para poder entenderlo tienes que pasarlo. Yo, como muchos pases por esta difícil situación y solo recordar el dolor, la incertidumbre que te causan pensar en esos momentos son los que me impulsan a hacer algo y no quedarme criticando la corrupción o cualquier otro factor. Entonces es cuando decidí actuar.

Aquellas personas que estén interesadas en ayudar, ¿cómo pueden hacerlo y dónde? 

He creado un fondo en gofundme Peruvian Relief  gf.me/u/xztwbr , también la página la pueden encontrar en las redes sociales. También hemos mandado emails y agradecemos muchísimo a los que ya colaboraron. Ahora les pedimos que compartan la dirección y podamos llegar a más “banderas blancas”.  Ya se repartieron las primeras mil canastas. Para la segunda ronda estamos trabajando para optimizar nuestros recursos, comprando los productos directamente de agricultores locales.

 ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros?

Creo que esta crisis nos ha hecho vulnerables y que las cosas pueden cambiar de un día a otro. Esto está reinventando nuestra vida. La burbuja que vivíamos se reventó, pero esta nueva realidad nos enfrenta a prioridades que habíamos perdido. Si crees que la estas pasando mal siempre hay alguien que está peor. “Pienso que no hay nadie que sea tan pobre que no tenga algo que dar”.

Gracias, Jessica, por tan importante y necesaria iniciativa. Un gran ejemplo a seguir para ayudar a los nuestros y a los más necesitados. Esperemos que se pueda repetir esta iniciativa por otras partes del mundo.

 

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