Trabajando la energia con piramides

La figura de las pirámides es una de las formas geométricas más utilizadas como catalizador energético y coadyuvante en los procesos de sanación y meditación

Las pirámides son estructuras geobiológicas, son cuerpos geométricos que concentran y acumulan energía. El campo de energía verificable en la Gran Pirámide de Giza existe de manera idéntica en cualquier otra pirámide, siempre y cuando se mantengan las mismas proporciones.

Energía Piramidal es el resultado del efecto del campo energético unificado generado en una pirámide, donde confluyen todos los patrones energéticos del Universo, pudiéndose disponer del mismo de forma concentrada y confinada en un espacio finito unificado que posee una alta frecuencia vibratoria.

Se puede decir que la Energía Piramidal es la Energía Universal, que según distintas enseñanzas o países se llama: Prana, CH’I, Energía Vital, Energía Biocósmica, Flujo Magnético, Energía Odíca, Emanaciones, Orgón, Bioplasma, Biocampo, Energía Psicotrónica, Kundaline, etc…

Esta energía está acumulada en el centro de la pirámide y originada de su forma, surgiendo dentro y alrededor de su estructura y directamente de la misma, de muy diversas maneras. Estas vibraciones energéticas se van convirtiendo en frentes de ondas, y por adición del ritmo o compás, surge la resonancia. Esta resonancia crea un movimiento de las moléculas de cualquier materia colocada bajo los efectos de este campo, siendo los efectos de la Energía Piramidal prolongables por periodos indefinidos en dependencia de la consistencia de la materia.

Dentro de la pirámide se genera una concentración y circulación de energía que comienza en cada uno de los vértices y confluyen en el área central.  En esta área las moléculas absorben las vibraciones por medio de la resonancia, y al aumentar la energía comienzan a expandirse, incrementando la circulación hasta saturar la pirámide. Saliendo luego hacia la atmósfera circundante y beneficiando a los organismos vivos que habitan en el área.

Las líneas de fuerza de una pirámide actúan de la siguiente forma:

En el exterior: desde el ápice bajando por la arista hasta el vértice de la base y las dos caras para salir. La línea de la base desde el medio de cada cara y se dirigen en sentido opuesto hacia cada punta, para unirse con la baja por la arista desde el ápice y la de la media cara contigua. Estas líneas son las responsables principales del área, campo o “aura” energética del exterior.

En el interior: por la base tras un pequeño espacio negativo tras las “puntas” la energía se dirige hacia el centro siguiendo la diagonal de la base cuadrada. Por otra parte casi paralela a la línea exterior en las aristas durante un tramo mediano hacia la base para después describir una curva hacia un punto ligeramente más bajo que la “Cámara del Rey” (un tercio de la altura de la pirámide) y unirse con la proveniente de la arista diagonal opuesta. Esta curva en su parte superior realiza la misma unión, lo que pasa muy por debajo del ápice de la pirámide. El ápice emite energía positiva ligeramente mayor que la de las puntas de la base, que incluso llega a penetrar bastante en la “pirámide negativa reflejada” que se forma sobre ella. Estas líneas circulares que se forman en el interior de la pirámide entre las aristas es lo que algunos investigadores llaman “huevo piramidal”.

Sobre la pirámide y debajo de ella, se forma lo que se conoce como antipirámide o pirámide negativa, que, aunque son virtuales son energéticamente reales, con idénticas dimensiones a la pirámide real.

No se debe permanecer ni debajo de una pirámide ni sobre ella, ya que el efecto deseado puede ser a la inversa, contrario al que se obtiene dentro de la pirámide real. Se debe estar dentro de la pirámide o fuera de ella, pero al mismo nivel, por encima de la base. Más abajo y más arriba de las antipirámides se reflejan otras pirámides virtuales positivas de efectos más suaves, que ya no es invertida sino igual a la original, la cual puede ser utilizada igualmente con fines terapéuticos.

Preparación De Las Pirámides

Antiguas culturas erigieron colosales estructuras, con su forma, para convertirlas en centros de culto, mausoleos o monumentos de grandeza.

Trabajar la magia de las pirámides es una excelente forma de potenciar nuestro campo de energía, sin embargo, es fundamental tomar en cuenta una serie de recomendaciones, antes de adquirir una, como, por ejemplo:

Las pirámides deben tener las mismas proporciones de la Gran Pirámide Keops (Egipto), de base cuadrangular y cuya sección horizontal tiene base octogonal. Cada una de sus caras posee dos planos.

Debemos seleccionar el material en el que nuestras pirámides estarán elaboradas, de acuerdo a nuestro propósito mágico. Las más populares están hechas de cristal (vidrio), metal, cuarzos y madera.

Otro factor a tomar en consideración es el color de las pirámides, lo cual también influirá en nuestro objetico.

Es recomendable colocar las pirámides en espacios destinados principalmente a la meditación o la sanación.

No situar las pirámides cerca de objetos electrónicos o metálicos.

Debemos mantener nuestros pensamientos positivos antes, durante y después de   la labor mágica con las figuras piramidales; dado que éstas amplifican las vibraciones.

Una vez adquirida las pirámides, lo primero que debemos hacer es limpiarla de las cargas energéticas que pudieran tener consigo, y no corresponden con las nuestras. Esta limpieza depende del material en el que esté representada la figura.

Una de las formas de purificación que se adapta a la mayoría de los casos es bañar la pirámide con el humo de un incienso de sándalo, mientras visualizamos una luz blanca cubriéndola, limpiándola y haciéndola receptiva a la energía que deseamos desarrollar (sanación, meditación, etc).

Una vez purificada, colocamos la pirámide ante la luz del sol para cargarla de energía y amplificar su poder. El tiempo de exposición debe ser desde el amanecer hasta el atardecer. Retirar antes de que caiga la noche.

Cuando la pirámide esté cargada, procedemos a colocarla en el lugar que le será destinado. Para ello situamos la figura siguiendo la dirección Norte – Sur, (igual a la orientación de la Gran Pirámide de Keops).

La intención de utilizar esta disposición es que cada una de las cuatro caras de la pirámide estén orientadas hacia uno de los puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste), y reciba su influencia energética.

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